| FRANCISCANOS |
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Nombre latino: Ordo Fratrum Minorum
Fundación: 1209
Hábito: Marrón
Superior General: Fr. José Rodriguez Carballo
Sitio web: http://www.ofm.org/
Fundador: San Francisco de Asís
Francisco de Asís (1181 – 1226) fue hijo de un rico comerciante textil que abrazó la causa del Evangelio, pasando a vivir en la más absoluta pobreza y entrega religiosa. Canonizado santo por la Iglesia católica en 1228, fue el primer caso de estigmatizaciones.

San Francisco de Asis
Su objetivo principal es vivir de acuerdo con el Evangelio. La primera Regla, denominada Regla Sencilla, consistió en un propósito de vida que en su inicio fue muy breve: un conjunto de textos evangélicos y algunas normas fundacionales, consistentes en el modo en el que los frailes debían recibir la nueva orden, cómo debía ser el hábito y la forma de oración, en qué consistía el trabajo comunal y la vida misionera. Dicha Regla fue aprobada en forma oral por el Papa Inocencio III y confirmada tiempo más tarde por el Papa Honorio III en 1223.

Sin embargo a partir de la orden originaria surgieron otras dentro de los mismos franciscanos, cuyas particularidades subyacen al cumplimiento de la Regla y el seguimiento del Evangelio.
La primera orden está a su vez dividida en tres entidades: la primera orden tal cual se ha mencionado, los Hermanos menores conventuales y los hermanos menores capuchinos.

La segunda Orden está constituida por las Hermanas Clarisas pobres cuya fecha de iniciación data del 1212. Santa Clara que quería seguir los pasos de San Francisco, se instala junto a un conjunto de seguidoras en San Damián, cerca de Asís, en donde logran establecerse. Esta orden abarca todos los monasterios de monjas seguidoras de la regla de Santa Clara.

Santa Clara
La Tercera Orden o de los Franciscanos Seglares compone la última rama. Fundada en 1221 también conocida como los Terciarios y/o Hermanos y Hermanas de la Penitencia, esta orden está reservada para los que quieren seguir los pasos de San Francisco, pero que no quieran tomar el voto de la castidad. Asimismo esta orden se divide en seglares y regulares.

La espiritualidad de los franciscanos es idéntica a la del fundador en lo fundamental, y podemos encontrar resumida en estas palabras de San Francisco: "La Regla y vida de los hermanos menores es esta: observar el Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, viviendo en obediencia, sin nada propio y en castidad". Lo más característico es que este ideal hay que vivirlo en humildad y fraternidad: "Ninguno de los hermanos tenga poder o dominio entre ellos, como dice el Señor en el Evangelio: Los jefes de las naciones las dominan y los grandes las oprimen. No ha de ser así entre los hermanos. El que quiera ser mayor entre ellos se haga como el menor".

Carisma Franciscano
En España cabe destacar los siguientes monasterios:
| Monasterio de la Rábida (Palos de la Frontera, Huelva) | ![]() |
| Monasterio San Juan de los Reyes (Toledo) | ![]() |
| Monasterio Santo Toribio de Liébana (Cantabria) | ![]() |
| Monasterio Santo Espíritu del Monte (Gilet, Valencia) | ![]() |
Curiosidades: Dentro de los símbolos franciscanos se encuentra la Tau o tao, que es la última letra del alfabeto griego. En el Concilio de Letrán el Papa Inocencio III dijo: "La Tau es la última letra del alfabeto griego, símbolo de la humildad en la que se fundó el Evangelio y señal propia de los hijos de la pobreza. La Tau tiene exactamente la misma forma de la Cruz en la que fue clavado Cristo". San Francisco se sintió aludido y desde entonces hizo su propio blasón de la Tau"

El cordón que llevan los franciscanos, usado antiguamente para atarse el sayal, lleva tres nudos que representan los fundamentos de la vida franciscana: obediencia, castidad y pobreza.
Milagros: En el proceso de canonización del San Francisco de Asís les llegó a las autoridades eclesiásticas más de cuarenta milagros. He aquí algunos:
Una mujer, particularmente devota de San Francisco, murió en la ciudad de Montemarano. En la vigilia fúnebre se reunieron muchas personas para rezar, improvisadamente el cadáver se levantó y solicitó al sacerdote que estaba allí, el poder confesar. Terminada la confesión, le confió al sacerdote: "Estaba a la espera de ser condenada a una dura pena, pero San Francisco, ha pedido y obtenido para mí, la gracia de volver a la vida, para arrepentirme y confesar todas mis culpas". Después la mujer se encomendó al Señor.
En Capua, un chico se ahogó en el Volturno, un hombre, tras socorrerlo, lo arrastró a la orilla ya cadáver. Los presentes constatando la muerte del muchacho, invocaron la intercesión de San Francisco. El fraile no los desilusionó, el chico, en efecto, se levantó como si nada hubiese ocurrido entre la alegría y el estupor de los testigos.
En Vicalvi, vivía un ciego llamado Mateo. Un día por accidente ingirió un potente veneno que actuó inmediatamente, endureciéndole los miembros y bloqueándole el habla. Mateo exhortó a Jesús para que, por los méritos de San Francisco, le salvase la vida. De repente, logró pronunciar el nombre del santo y vomitó el veneno ingerido. Así recuperó plenamente la salud.