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TRINITARIOS |
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Nombre latino: Ordo Sanetissimae Trinitatis et Redemptionis Captivorum
Fundación: 1198
Hábito: Túnica blanca con correa negra, escapulario blanco que lleva encima una cruz roja y azul y capucha blanca.
Superior General: S. Juan de Mata y San Felix de Valois
Sitio web: www.trinitarios.net
Ministro General: P. Jose Narlaly
La orden de la Santísima Trinidad y de la Redención de Cautivos, es una familia religiosa fundada por el francés San Juan de Mata, con regla propia aprobada por Inocencio III en 1198, con la bula papal "Operante divine dispositionis" a la que se unió San Felix de Valois. Es la primera institución en la Iglesia dedicada al servicio de la redención con las manos desarmadas y con la única intención de devolver la esperanza a los hermanos en la fe que sufrían la cautividad.

San Juan de Mata
La Regla escrita por San Juan de Mata es el principio y fundamento de la Orden Trinitaria. Adaptada a través de ochocientos años por la tradición y principalmente por el espíritu y la obra del reformador Juan Bautista de la Concepción, se desarrolla en las Constituciones trinitarias aprobadas por la Santa Sede.
En su origen la orden nació con la intención de liberar a los cristianos que habiendo sido capturados por los piratas, permanecían esclavos a lo largo de muchas ciudades costeras del Mediterráneo africano. La regla más altruista y heroica de los trinitarios era la de intercambiarse para ocupar el lugar y suerte destinado a estos cautivos.

Cautivos liberados por trinitarios
Uno de los esclavos cristianos que fue liberado gracias al trinitario Fray Juan Gil, quien logro reunir los 500 ducados de oro exigidos para su libertad, fue Miguel de Cervantes Saavedra justo cuando el ilustre escritor se encontraba atado con dos cadenas y un grillo a las galeras listas para zarpar a Constantinopla.

Miguel de Cervantes liberado por los trinitarios
Las nuevas constituciones, aprobadas en 1983, recogen y traducen el carisma fundacional, plasmado en la Regla, a la nueva situación histórica y a sus retos, definiendo los elementos esenciales de la identidad trinitaria:
La unidad originaria, carismática, de mística trinitaria y servicio de redención y misericordia. La Santísima Trinidad como fuente de caridad que se traduce en el servicio de la redención y misericordia: “Gloria a la Trinidad y a los cautivos libertad”.
La vivencia de la Trinidad sintiendo la vocación trinitaria como llamada a ser signos del misterio de Dios cristiano dando testimonio personal y colectivo de que el Dios de Jesús es amor, libertad, comunión, Trinidad, el Dios de los hermanos en cautividad.
El servicio de liberación realizado en formas diversas: escuchando las nuevas cautividades desde donde vuelven a oírse los gemidos que llegaron al corazón del fundador.

Santisima Trinidad
Conventos trinitarios en España:
| Monasterio Trinitario de Martos (Jaén) | ![]() |
| Convento Trinitarias de Fuensaldaña (Valladolid) | ![]() |
| Convento Trinitario Quintanar de la Orden (Toledo) | ![]() |
| Convento Trinitario de Suesa (Cantabria) | ![]() |
Curiosidades: El símbolo trinitario representa una cruz de dos colores sobre fondo blanco: el blanco (fondo o englobante), el azul (horizontal o yacente) y el rojo (vertical o descendente); colores identificadores de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espiritu Santo, respectivamente, como elementos fundamentales de la Orden. Observando que las dos aspas se cruzan, no se funden en el centro, sino que se solapan entre si y sobre el fondo, indicador de que las tres personas son distintas y se diferencian, pero todas forman un mismo Dios.

Cruz Trinitaria
Milagros: Cuenta una tradición de los fundadores de la Orden que mientras Juan de Mata extendía la Orden fundando nuevas casas, Félix quedaba en Cerfroid con los hermanos en oración y acogiendo pobres y cautivos en la Casa. La víspera de la fiesta de la Natividad de la Virgen, el 7 de septiembre, mientras la comunidad rezaba los maitines, los hermanos se quedaron dormidos, excepto Felix que mientras se lamentaba de tan grave falta, contempló asombrado cómo descendían del cielo decenas de ángeles que le acompañaron al instante en el canto de los maitines a la Virgen, y la mismísima Virgen María ocupaba su sitio en el sitial de la presidencia para dirigir la oración sálmica a Dios Trinidad. Las monjas trinitarias contemplativas aún conservan esta tradición.

La Virgen entrega a San Juan de Mata una bolsa de monedas y a San Felix de Valois unos escapularios