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MARISTAS Congregación de los Hermanos Maristas |
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Nombre latino: Fratres Maristae Scholarum
Fundación: 1817
Superior General: Hermano Emili Turú
Sitio web: http://www.champagnat.org/
Fundador: San Marcelino Champagnat
El instituto de los Hermanos Maristas fue fundado en Francia, en el poblado de La Valla-en-Gier, próximo a Lyon, el 2 de enero de 1817 con el nombre de los hermanitos de María (Petits Frères de Marie) por San Marcelino Champagnat y un grupo de sacerdotes.

San Marcelino Champagnat
En los años posteriores fundaría diversas escuelas para enseñar a los niños a amar a Dios y a la religión. En 1836 partiría la primera misión de padres maristas a Oceanía, compuesta por el obispo Pompallier y varios sacerdotes maristas (uno de ellos el primer santo marista, San Pedro Chanel).

San Pedro Chanel
Aunque el nombre original era hermanitos de María, desde la aprobación de la congregación como Instituto de Derecho Pontificio por San Pio IX en 1863, la Santa Sede le otorgó el nombre oficial de Fratres Maristae Scholarum, hermanos maristas de la enseñanza que es con el nombre con el que se les conoce en la actualidad.

San Pio IX
Durante el siglo XX los hermanos maristas tuvieron que afrontar una serie de dificultades debido a la persecución que sufrieron en varios países (México, Alemania, Grecia etc) y las diversas guerras mundiales que asolaron Europa. En 1996 cuatro hermanos maristas fueron asesinados en Zaire, en el campo de refugiados ruandeses de Nyamirangwe cuando estaba ocurriendo en Ruanda el genocidio entre hutus y tutsis. A estos cuatro hermanos se les conoce como “Los Mártires de Bugobe”.

Hermanos maristas mártires de Bugobe
Los hermanos maristas, que son unos 3.800 alrededor del mundo, no son clérigos, de hecho, en la selección de postulantes para el noviciado, nunca se acepta a nadie que tenga aspiraciones de sacerdocio, ya que una de las características que se busca es la aptitud de educar. Los hermanos maristas se dedican a dirigir escuelas primarias y secundarias, universidades, escuelas industriales, orfanatos y casas de acogida en 79 países de los cinco continentes.

Presencia de la orden marista en el mundo
Los hermanos maristas tienen por fundación, como rica herencia de Marcelino, un carisma particular: la educación cristiana de los niños y jóvenes, especialmente de los más desatendidos. A los niños y jóvenes consagran toda su vida, están con ellos y les cuidan, les acogen en su casa y en su corazón, son audaces para ir donde ellos están, incluso más allá de la escuela, para educar su vida y hacer crecer su fe. “Para educar a los niños y jóvenes, hay que amarlos”, decía Marcelino Champagnat.
Curiosidades: Siendo España el país de Europa donde la familia marista es más numerosa, no deja de ser llamativa la coincidencia de que el origen de la primera fundación en España no se produjese de forma intencionada, sino más bien circunstancial. Los primeros hermanos llegaron en torno a 1886 a través de Gerona con la idea de aprender castellano para ir de misiones a Buenos Aires, pero el retraso en la salida hace que se transforme en la simiente del Instituto marista en España, y no pudo ser más afortunada debido a la escasez de escuelas, pasando en 1930 a existir 92 casas, con 1.126 hermanos y 25.000 alumnos.

Logo Maristas en Europa
Milagros: Tres milagros han avalado la santidad de San Marcelino. Los dos primeros sirvieron para que fuera proclamado beato en 1955 por el Papa Pio XII, y el tercero para que el Papa Juan Pablo II le proclamase santo en 1999.
El tercer caso ocurrió en 1976 en Uruguay cuando Heriberto Weber se vió aquejado de altas fiebre y fuertes dolores en la columna vertebral, siendo diagnosticado de grave afección pulmonar. Al cabo de unos días el mismo Heriberto pidió la unción de enfermos, viendo que los otros compañeros moribundos fallecían. Los hermanos maristas de Uruguay, junto con los alumnos comenzaron una novena para pedir su curación y cuando esperaban el fatal desenlace se acusó una leve mejoría en el enfermo que culminaría con su total recuperación. Los médicos sorprendidos, realizaron un exhaustivo estudio radiológico y confirmaron que los nudos cancerígenos de los pulmones habían desaparecido.

Santificación de Marcelino en el Vaticano