Dulces que se elaboran en diferentes épocas del año y que son auténticas especialidades de las hermanas que los elaboran. Torrijas o mazapanes y polvorones totalmente artesanos que se hacen con todo el cariño y paciencia que sólo los religiosos de estos centros contemplativos son capaces de obtener. El resultado final es un producto de una calidad altísima y un sabor delicioso.